Es la más usada y la más importante. Clasifica a los vinos según su forma de elaboración, abarcando todos los tipos posibles.
 
VINOS TRANQUILOS
 
Su contenido alcohólico oscila entre un mínimo de 9º y un máximo de 14.5º. Generalmente son secos. Su proceso de elaboración guarda muchas características comunes. Por su importancia a nivel de consumo mundial de vinos, definiremos los tres tipos de vinos tranquilos:
BLANCO
Es el obtenido a partir de uvas blancas. Aunque es poco frecuente, también puede ser obtenido a partir de uvas tintas de pulpa no coloreada a las que se les separa el hollejo (piel de la uva, parte externa, cubierta).
TINTO
Es el obtenido a partir de uvas tintas a las que no se les ha separado los hollejos.
ROSADO
Es el obtenido a partir de uvas tintas a las que se les ha separado parcialmente los hollejos. También puede provenir de mezcla de uvas blancas y tintas.

 

Basada en diferenciar los vinos por sus periodos de reposo en bodega antes de salir al mercado.
 
VINOS JOVENES
 
Son los que no han tenido ningún tipo de crianza en madera o esta crianza ha sido mínima. Son vinos que conservan mucho las características varietales de las uvas de las que proceden y de consumo ideal en los 12-24 meses después de la vendimia. Es frecuente encontrar a los tres tipos ( blanco, rosado y tinto ) como vinos jovenes.
 
VINOS DE CRIANZA
 
Han pasado un mínimo de crianza entre madera y botella. Son vinos que desarrollan, además de las características varietales de las que proceden, otras características organolépticas debidas a este periodo de envejecimiento. Su consumo ideal varía dependiendo de varios factores, pero por lo general es de más o bastante más largo plazo que los vinos jovenes (normalmente entre 3 y 10 años, aunque algunos aguantan hasta 20). Los vinos de crianza, en su mayoría, son tintos aunque también hay muchos blancos y es raro encontrar rosados. Dentro de los vinos de crianza, según la reglamentación de las denominaciones de origen españolas, hay tres subtipos:

CRIANZA, RESERVA, y GRAN RESERVA.
Cada Consejo regulador de las diferentes denominaciones de origen (D.O.) establece unos periodos de tiempo determinados para cada categoría. Los periodos aproximados de la crianza se mueve en estos márgenes:
CRIANZA
Mínimo de seis meses en madera y hasta dos años en botella. Crianza será tanto el vino que tiene un año en madera y otro en botella como el que tiene 18 meses en madera y 6 en botella.
RESERVA
Mínimo de un año en madera y hasta tres años en botella.
GRAN RESERVA

Mínimo de dos años en madera y hasta cinco en botella.

 

El contenido en azúcares del vino determina su encuadramiento. Es usual en vinos generosos y espumosos.
 
VINOS SECOS
 
Son aquellos que continen < 5 gramos/litro azúcares.
 
VINOS SEMISECOS
 
Son aquellos que contienen 5-15 g/l azúcares.
 
VINOS ABOCADOS
 
Son aquellos que contienen 15-30 g/l azúcares.
 
VINOS SEMIDULCES
 
Son aquellos que contienen 30-50 g/l azúcares.
 
VINOS DULCES
 
Son aquellos que contienen > 50 g/l azúcares.